Cambios profundos

22 Agosto 2005 | servido por chicadelatele

¡Que graciosa la Sampietro! ¿que opinaría ella si los responsables de cualquiera de las televisiones públicas criticaran el cine español y pidieran a los gobiernos que tomaran medidas? después de todo también se hace con nuestro dinero.
¿Está la presidenta de la academia realmente preocupada por la calidad de las televisiones públicas españolas o está pidiendo que pongan sus películas? porque no creo que la señora Sampietro está muy interesada en que pongan más documentales, clases de ingles o mejore la calidad de los informativos… o igual si, pero en lo que a ella respecta sería como pedir que bajara el precio del pollo o que las líneas aéreas no siguieran con la manía del overbooking.
En ese caso ¿qué es lo que reclama esta mujer al gobierno? ¿de que promesas está hablando? y más importante aun ¿mejoraría la calidad de la televisión pública si aumentara la emisión de cine español? ¿sería un mejor ejercicio de servicio público ver Torrente, Torremolinos 78, Condemor o Semen? y terminando de rizar el rizo ¿que demonios es servicio público para una televisión? ¿no es bastante con que entretengan al personal que llega cansado de trabajar, harto de sus problemas y sólo aspira a sentarse un rato delante de la caja tonta a no pensar en nada?



  1. 3 comentarios en “Cambios profundos”

  2. Por AEN | 22 Agosto 2005 - 2:04 pm

    Esta señora parece no saber que primero hay que lavar los platos en casa…
    Será tan atrevida de llamar “a lo suyo” cultura y calidad?

  3. Por Gervais | 25 Agosto 2005 - 1:48 am

    Sí, chica de la tele, pero no. Díficil es todo esto. Saludos

  4. Por Berlin Smith | 25 Agosto 2005 - 6:35 am

    Sí, chica de la tele, sí. Tienes toda la razón (menos en Torremolinos que es, de verdad, una buena película). Algún día deberíamos crear un verdadero debate - tu página vale - de por qué el cine español es un fiasco para la televisión en España, aparte de otros muchos terrenos. Lo insinúas, pero no pegas: ” está pidiendo que pongan sus películas”. Peguemos, pues: ¿por qué debo como ciudadano seguir pagando a tipos como Gerardo Herrero cuyas películas son una y otra vez un fracaso de taquilla? Tampoco hablamos de un gran éxito internacional que digamos. El que sí tienen Amenábar, Almodóvar o Trueba. Que lleva a la siguiente pregunta: ¿por qué tengo que pagarles subvención a tipos que tienen las películas financiadas perfectamente y con buena distribución?. Es decir, si el sistema de subvenciones se lleva a efecto es porque se dice que asegurará el futuro de la “creación”. Pues vale: que no le den a los fracasados y que se termine cuando llega el éxito. Y ahora vamos con la tele: se obliga a invertir en cine. Pues vale. ¿Pero por qué no le dice nadie ya a los señores de las academias y las fapaes que su cine no se puede emitir? Oiga, si las públicas sólo emiten cine español sería su obligación, pero ¿por qué se tiene que obligar a un señor con una cuenta de resultados a tener que comprar y emitir un fracaso para sus cuentas? Los señores del cine nunca ponen encima de la mesa su propia incompetencia como causa del fracaso: las series de televisión de ficción españolas… ARRASAN, y arrasan porque hay un compromiso entre emisor y productor para hacer un producto para el público. Que no nos cuenten el timo de la cultura: a Chaplin y a Kubrick no los subvencionó ningún gobierno.

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