País de futboleros
17 noviembre 2005
Eso es lo que somos, no me cabe la menor duda.
Después del resultado decisivo del partido de ida del sábado, yo pensaba que el partido de ayer no lo iba a ver nadie. De hecho no pude evitar pasarme la segunda mitad del partido pensando en los directivos de Antena 3 y como les estarían cayendo los goles de la selección, pues era evidente que un resultado ajustadito haría más atractivo el partido de vuelta y engordaría la audiencia de la cadena.
Pero, oh sorpresa, cuando entro a ver las audiencias esta mañana resulta que 7.468.000 españolitos estuvimos ayer viendo el partido, lo que supone un 47% de share, y eso que se jugaba a las ocho y cuarto de la noche, hora de baños de críos, cenas y telediarios… misterios de la raza humana.
Lo peor de todo es que Antena 3 pensará que nos ha gustado esa terrible repetición de las mejores jugadas que insertaban dentro de un spot de Mahou y pretenderá repetirla en próximas retransmisiones ¡¡¡horror!!!





3 comentarios en “País de futboleros”
1. Por chicadelatele | 17 noviembre 2005 - 12:56 pm
Bueno, eso también lo hacía TVE el sábado pasado y encima sin patrocinador, directamente de los presupuestos… espero que por lo menos se autofinanciara con las llamadas.
Interrumpir los partidos con publicidad es un mal al que lamentablemente deberemos acostumbrarnos, los precios a los que se están poniendo los derechos lo están haciendo inevitable, es esto o televisión de pago…
2. Por Valmont | 17 noviembre 2005 - 1:31 pm
y lo que es realmente cutre es cuando paran la narración del partido para ofrecer un sorteo vía sms.. en fin Antena 3 nunca ha sabido tratar el deporte
3. Por Sito | 17 noviembre 2005 - 5:05 pm
Antena 3 nunca ha sabido tratar el deporte y otras cosas. Son realmente patéticos y veo que no soy el único que piensa así (solo hay que leer el blog de Notas de Fútbol). Luque y JJ Santos no dan pena, tampoco risa. Más que nada aburren, cansan. Se creen que están en la radio y hablan y hablan sin parar. Y además siempre con esa música, ese tonillo, que también imprimen en los telediarios. Esa sobreactuación continua, que es ridícula por pretenciosa, esos comentarios tan ‘agudos’ o esos “en directo y en exclusiva” tan patéticos en las noticias, tan en desuso. Y ahora, esos anuncios. ¡Dios mío!