Ceremonias sin guión
19 diciembre 2007Los Globos de Oro en enero, los Oscars en febrero, las ceremonias de entrega de premios en EE.UU. también peligran por culpa de la huelga de guionistas. Pese a los intentos por conseguir que los sindicatos dieran un permiso especial a los trabajadores para hacer una excepción en estos casos, finalmente no ha sido posible y las ceremonias podrían ser “distintas”.
Si yo estuviera encargada de organizar alguna de estas ceremonias no me preocuparía mucho, con todos mis respetos por los guionistas, pues desgraciadamente estas ceremonias pecan de largas y aburridas, por muy entretenidos que sean los chascarrillos. Tener la posibilidad de hacer una sin mucho más que la presentación de los ganadores, suena incluso prometedor. Si a esto le añades la conducción de alguno de los grandes improvisadores de la televisión, especialmente los conductores de Late-nights, tienes la gala asegurada y hasta puede que con el morbo las audiencias se disparen…
Para demostrar que en cualquier caso, se está con los guionistas, puede empezarse o clausurarse la gala con la proyección de un vídeo como este, donde se afrontan las negociaciones con humor y algo de autocrítica.
Tags: globos de oro, guionistas





3 comentarios en “Ceremonias sin guión”
1. Por Eduardo | 19 diciembre 2007 - 1:49 pm
Los guionistas no sólo se ocupan de los chascarrillos. Hay gente que escribe chistes, desde luego, pero entre escribir chistes y hacer un guión hay un largo trecho. Hacer una ceremonia como propones en las que sea puro trámite, me parece cargarse la ceremonia de un martillazo. Si quieres practicidad, sería más práctico todavía si les mandan el óscar por correo y se limitan a leer una lista de ganadores. Los guionistas hacen el esqueleto de la gala (sea esta buena o mala). Sin guionistas, querrías pegarte un tiro antes de aguantar las tres horas largas que dura (y aunque como tú sugieras, durase la mitad sin “chascarrillos”).
Por otra parte, no estoy en absoluto de acuerdo con que sea una buena idea dejar una gala de la que todo el planeta está pendiente a un tipo que improvise. Primero, porque tendría que hacerlo absolutamente todo (o tendríamos que enseñar a improvisar a tantos y tantos actores…) y segundo porque es un suicidio mediático. Además de eso, los “conductores de Late-at-Nights” como los llamas tienen detrás un equipo de guionistas muy bueno, sin el cual no serían conductores de absolutamente nada. Muchos de ellos son también guionistas (o colaboran en el guión), pero nadie estaría tan loco como para no contratar a un buen equipo de guionistas. Aunque tú veas a Jay Lenno, o a David Letterman, o a Javier Sardá, o a Buenafuente… ten por seguro que la gran mayoría de las cosas que hacen que te guste oirles ni siquiera las han escrito ellos.
Un abrazo.
2. Por P-Goto | 19 diciembre 2007 - 1:49 pm
la verdad es que o se acaba esta huelga o nos quedamos sin series, sin pelis y demás, la ultima duro bastantes meses, ya se está viendo la repercursion
por ejemploe en heroes, una temporada de 11 capitulos o cancelado el spin off
saludos
desde http://losmundosdeyupy.blogspot.com/
3. Por chicadelatele | 19 diciembre 2007 - 2:10 pm
Discrepo en lo de que los guionistas sean los encargados de armar la gala, en absoluto. Ellos están a las órdenes de productores y directores, que son quienes deciden ese tipo de cosas. Y lo de los chascarrillos se refería a la parte divertida que hace llevadera el resto de la gala, que también lleva guión pero que, por definición, es un plomazo, sea de los Goya, de los Oscar, los TP o Globos de Oro o los EMMY.
Respecto a los conductores de late-nights, si no pueden hacer nada sin guionistas, no sé como van a hacer el programa a partir del próximo 2 de Enero, que es cuando regresan al directo. Vale que hay productos televisivos que no son factibles sin guionistas, las series sin ir más lejos, pero tendremos que darle un poco de crédito a personas como Jay Leno, Conan O’Brian o el mismo Buenafuente, que no son ni mucho menos bustos parlantes ni loritos repetidores de un guión, sino profesionales muy capaces de enfrentarse a dos horas de televisión sin guión. No diría lo mismo de otros presentadores pero en este caso, les daría mi programa sin pensarlo dos veces.