Un trabajo bien hecho
8 Mayo 2008 | servido por chicadelateleOJO: SPOILERS DEL EPISODIO 2×16 DE CINCO HERMANOS
Esta semana, viendo la escena de Cinco Hermanos que acompaña esta entrada, me he terminado de convencer de que no importa lo que cuente una película o serie, ni lo identificado o no que uno pueda sentirse con los personajes, su vida personal o lo que la escena esté contando. Si el conjunto responde, si está bien el guión, los actores, la interpretación, si todo armoniza, llegará al otro lado de la pantalla como debe ser y tocará esa fibra sensible del espectador como el director busca, aunque uno piense que nunca podría sentirse tocado por algo así, tan ajeno y siempre tratado de forma tan poco natural.
Ya sé que muchos solo verán una escena dulzona y sensiblera, yo también reconozco que lo es, pero lo importante está más allá, está en la capacidad del conjunto de hacernos sentir “qué bonito es el amor” independientemente de quienes sean sus protagonistas, algo que muchas veces es difícil de hacer de forma natural cuando se afronta el tema homosexual, pues se tiende a buscar la reivindicación, la complejidad de encontrar el amor y poderlo expresar libre y naturalmente o el simple cachondeo al que tendemos en las series españolas. Por primera vez en este caso, he visto una escena en la que daba exactamente igual si Kevin y Scotty eran hombre o mujer, solo había amor y algodón de azucar flotando por la pantalla, no me extraña que esta serie sea la favorita de la asociación GLAAD.
Tags: cinco hermanos
CHICA DE LA TELE
