Alguien con quién reir
14 Mayo 2008 | servido por chicadelatele
Yo no puedo con lo de Supermodelo 2008 de este año, que alguien me diga por favor que este año nos enfrentamos a un programa de humor y que ese es el nuevo giro que nos tenían prometido porque, si no es por eso, no entiendo cómo es posible que todo lo que hacen parezca un chiste: desde el amigo Jousie diciendo “champein” hasta la musiquita de Superfreak sonando cuando aparece el nuevo candidato a modelo que han rescatado de Mayo del 68, pasando por este glamouroso spot de desodorante ¡brutal!
Eso si, en Cuatro están dejando escapar una fantástica oportunidad de poner a prueba una nueva tecnología que ya está empezando a utilizarse en internet y que en un futuro acabaremos usando en televisión con tanta naturalidad como hacemos ahora con el ordenador: la posibilidad de abrir una ventana de chat para comentar con amigos o incluso con algún desconocido que esté por ahí lo que ocurre en Supermodelo es la gran oportunidad perdida del programa, la mejor terapia de grupo para sobrevivir a escenas como las vividas hoy que nos han hecho sufrir mucho más que a Jousie en la tienda del Costa Concordia.
Tags: cuatro, Supermodelo 2008



2 comentarios en “Alguien con quién reir”
Por Jean Bedel | 15 Mayo 2008 - 10:55 am
Lo del chat con los amigos en la tele, que seguro que acabará llegando, es imprescindible en más de un programa, empezando por Eurovisión (todo un clásico del género chateril) y acabando en estos experimentos de Supermodelos y OT’s. YO ya lo hago, zatto y chat, la mejor combinación.
Por Arita | 15 Mayo 2008 - 11:21 am
En serio, yo con lo de Supermodelo de este año no puedo, de verdad. Es espantoso como programa. Se aprovechan de la gente joven y con ilusiones, porque si no, de qué iban a aguantar estos pobres todo lo que les dicen. Vale que Cristina era hortera y alguna vez antipática, amén de Valerio… Pero me parece denigrante que estén aguantando a tres profesores machacándoles continuamnte, llamándoles de todo, sin una palabra amable. Yo, por mi parte, no pienso verlo, ni si quira para reirme del estilista de pastel que tienen.