True Blood, flojeando pero arrasa
31 agosto 2009
AVISO: Posibles spoilers de la segunda temporada de True Blood
El año pasado True Blood fue una agradable sorpresa veraniega, una serie con una base argumental aparentemente sencilla, pero que escondía un importante análisis de la sociedad, en especial la cerrada sociedad de una determinada y muy concreta zona de EE.UU.
Las reticencias de un pueblo a aceptar como iguales a los vampiros, considerados miembros de otra casta, raza o religión, era extrapolable a cualquier otro conflicto de similares características que podamos haber visto o leido en grandes periódicos internacionales o en pequeñas rencillas vecinales en el programa de televisión de nuestra comunidad autónoma.
Sin embargo, esta segunda temporada se ha convertido más en una historia de superhéroes con extraños poderes y sus guerras al estilo pokemon (los poderes de Mary Anne son más fuertes que los de Bill, pero no pueden con los de Sookie) y, si bien está siendo muy intensa y tan o más entretenida que la primera, ya no existe trasfondo social alguno y llevamos varios episodios dando vueltas y más vueltas sobre un pueblo en completo extasis sexual y violento, sin mayor interés que esperar a que alguien o algo acabe con la locura.
Por lo que se ve, no soy yo la única que encuentra que esta temporada de la serie es algo más tontorrona, si es que podemos calificarla así: El guionista hastiado hace una divertida interpretación de una escena de hace un par de semanas, escena que no me llamó la atención en su momento pero que me hizo reir a carcajadas después de leer lo patética que efectivamente era; por su parte, Bytheway se rie del pastel de carne con ketchup que pudimos ver hace también unos días, aunque he de reconocer que esa escena en concreto me resultó verdaderamente desagradable, desde su preparación hasta el momento en que se comía, con lo que en mí desde luego cumplió su cometido.
También han saltado algunas críticas, en EE.UU. claro, a decir que la serie solo es una excusa para mostrar a los actores desnudos y en actitudes poco decorosas, algo que aquí en España no nos resulta extraño pero que, para el público norteamericano, tan poco acostumbrado a ver este tipo de escenas en televisión, resulta sin duda llamativo.
El caso es que la serie algo sigue teniendo, de ahí que estemos todos mirando semana tras semana. Sólo espero que la próxima temporada tenga algo más que ofrecer porque tanto fenómeno paranormal y la sosa de Sookie no pueden levantar la serie solos muchas temporadas.
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8 comentarios en “True Blood, flojeando pero arrasa”
1. Por Viper | 31 agosto 2009 - 11:29 am
Los libros en los que se basa la serie están bastante bien, pero tengo entendido que la segunda temporada no los respeta demasiado ¿alguien sabe si es así?
Otra cosas: ¿alguien sabe cuando se estrena en España la segunda temporada? En plus.es pone que próximamente, pero lleva así 2 meses….
2. Por María | 31 agosto 2009 - 3:41 pm
Realmente me sorprende tu opinión sobre esta temporada, ya que yo hasta ahora solamente había oído halagos y había visto como la audiencia subía como la espuma semana tras semana. Es cierto que la serie ha cambiado bastante su rumbo, aunque no creo que haya dejado totalmente la crítica social de lado: esto se puede ver especialmente en los capítulos en los que Jason está inmerso en la Fellowship of the Sun. Creo que nos deja bastante claro como son los típicos fanáticos religiosos americanos … aunque de forma bastante exagerada y cómica.
Por otra parte las quejas sobre que hay demasiadas escenas en las que sale gente sin ropa … es lo típico de lo que se quejan cuando no saben qué decir.
3. Por satrian | 31 agosto 2009 - 3:52 pm
Yo la veo como comedia porque es descacharrante en todas y cada una de sus situaciones, no es una buena serie, pero he logrado reirme de ella, que no con ella.
4. Por Nahum | 31 agosto 2009 - 4:24 pm
Jo, pues yo la dejé en el 2.3. La primera temporada me resultó extraña, pero adictiva. Lo alucinado de su mundo, el exceso argumental, la parodia… pero todo eso se me antojó demasiado para toda una segunda temporada.
¡Si los capítulos tuvieran duración de comedia!
5. Por ALX | 31 agosto 2009 - 8:08 pm
Esta temporada me está divirtiendo más que la anterior. Creo que el tema del racismo y demás tampoco estuvo tratado muy a fondo en la primera temporada y en esta hemos tenido todo el tema de la Fellowship of the sun. Pero creo que me lo paso tan bien con ella porque la percibo como una especie de comedia excesiva muy loca. Creo que eso es lo que busca Allan Ball.
6. Por Cantro | 4 septiembre 2009 - 1:56 pm
Si no te pareció suficientemente dura la crítica hacia los telepredicadores y otros vendeburras que usan a la religión para hacer negocio con el reverendo Newlin, de ese discurso del odio y la leve pátina de civilización que nos distingue de los salvajes…
… porque hasta la gente bajo el influjo de Mary Ann sigue siendo esencialmente ella misma, pero sin los tabúes que les mantienen en sus roles cotidianos.
A mí me parece que ha ganado en ritmo, claridad de los guiones y ha dejado atrás esos vampiros tan caricaturizados que tenía. Los de ahora son más… humanos.
7. Por chicadelatele | 4 septiembre 2009 - 3:13 pm
Si, la verdad es que esa parte ha sido muy crítica, debería haberla contemplado al escribir el post.
8. Por Alberto | 11 septiembre 2009 - 10:26 am
completamente de acuerdo con cantro. Además,la segunda temporada aborda el tema más desde la perspectiva de los vampiros, con lo que estos se nos revelan de una forma más “humana”. El drama de la vida eterna se hace ahora más palpable, los personajes más creíbles, personalmente estoy encantado con la segunda temporada. Además, la mirada repleta de sorna de Alan Ball sobre la sociedad americana, y en definitiva sobre el hombre y sus defectos en convivencia me atraen muchísimo.