Hacia una TVE sin publicidad
7 noviembre 2009Después de más de cincuenta años viviendo gracias a las marcas que se han anunciado en su canal, y tras la retirada definitiva de la publicidad al acabar el año, TVE hace una promo para dar las gracias a todos ellos.
Además, hace un par de días supimos que el mítico último anuncio del año, ese que se emite justo antes de las campanadas que saludan al nuevo año, esta vez será de la propia TVE, un adelanto del año sin publicidad que nos espera.
¿Quién heredará esa posición privilegiada de dar pie al anuncio más visto del año? Me temo que nadie, pues las costumbres hacen que las campanadas de TVE sean siempre las más vistas y es casi imposible que ningún otro canal logre cobrar por un spot lo que la pública ha estado cobrando todos estos años. Una pena que desaparezca ese mito, esa muestra de poderío de marca.
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10 comentarios en “Hacia una TVE sin publicidad”
1. Por Gonzalo Martin | 7 noviembre 2009 - 8:14 pm
¿Pena? No me la da. Sólo es otro paso de una crónica anunciada. La insostenibilidad del modelo televisivo heredado del siglo XX, mantenido con reglas del siglo XX y que lucha duramente con el XXI. Y más que veremos.
2. Por Natalia | 8 noviembre 2009 - 12:09 am
A mí sí que me da pena que ya no haya último anuncio del año. En mi casa siempre hacíamos apuestas para ver quién acertaba cuál sería. Otra tradición que cae
3. Por amaiacm | 8 noviembre 2009 - 10:51 am
Creo que siempre me ha llamado más la atención el último anuncio del año que el primero. Va a ser raro no ver publicidad en Televisión Española (tampoco es que vea mucho en la cadena) aunque ayer leí lo de los 29 minutos por hora de la Ley Audiovisual y me eché a temblar.
4. Por yo | 8 noviembre 2009 - 12:47 pm
Hace tiempo que no veo TVE, me da igual
5. Por TELEpatético | 8 noviembre 2009 - 4:19 pm
Bueno tampoco se puede decir que hayan vivido más de 50 años gracias a las marcas, porque siempre han tenido detrás los presupuestos del estado para inyectar pasta más allá de la que se consigue con publicidad. Pero sí, personalmente creo que es un error monumental. En francia que no han quitado toda la publi, sino la de la noche, ya han recortado gastos, echado a gente y reducido la plantilla, sobre todo en los centros regionales. A ver cuánto dura TVE sin convertirse en un canal alternativo que no ve nadie a partir de enero.
6. Por Lily Blonder | 9 noviembre 2009 - 9:21 am
No tiene que dar gracias a nadie, es un intercambio interesado y punto. Creo que nunca debería haber publicidad en una televisión pública. Es la única manera de tener cierta independencia. El modo de financiarse sería por impuestos…. ¿No pagamos por tener un ejército y armas?
7. Por amaiacm | 9 noviembre 2009 - 7:21 pm
Sí, pagamos porque con lo que recauda el Gobierno de nuestros impuestos hacen los presupuestos para todo. Es un cntrato interesado, tienes razón, pero no está de más que les den las gracias por haber sido una parte del sustento de la cadena durante muchos años.
8. Por AgenTV | 11 noviembre 2009 - 12:58 am
Yo estoy deseando que quiten la publicidad de RTVE para que se den cuenta del error y den marcha atrás, si aun es posible.
Ha sido un capricho, nada más. Porque que se tengan que cargar una serie de éxito como ‘La Señora’ porque no hay dinero…
9. Por Juanti | 11 noviembre 2009 - 1:46 am
Yo también me planteé quien heredaría esa posición publicitaria en el futuro, y probablemente sea uno de esos momentos publicitarios que echas de menos.
10. Por sergio farras | 5 enero 2010 - 8:05 pm
TVE,… de momento sin publicidad.
En la película «Sospechosos habituales», Kevin Spacey le hace decir a Keyser Sozé: “La mejor jugada del diablo fue convencer al mundo de que no existía”.
Adelantarse a la jugada como el autómata se adelanta al humano. La televisión pública, en una estrategia “Napoleónica”, comienza el año con el sueño más deseado del espectador más pasmado y desorientado. Un mundo televisivo sin cortes publicitarios ni tiempo para ir a evacuar lo que del cuerpo sobra. Pero ahora, puede ser, que cuando estamos viendo otra cadena, inconscientemente, el dedo actuante y ejecutor del mando a distancia pulse el botón de la “primera”, porque “cree”, que no hay anuncios ni reclamos del tormento que provoca interrumpir el momento más álgido de una película, para mostrarnos un champú retavilizador para cabellos grasos o cabellos o secos, o para cabello sucios…, o un fregasuelos de brillo insuperable que ni mármol de Carrara. Pero el mal puede ser ciego. Porque…, ¿puede ser una treta y engaño de la publicidad subliminal disfrazada? Esto es; la que no entra por la retina, sino por los recuerdos de sus “archivos” y reportajes de añoranza que suelen poner en TVE, donde pueden soltar un anuncio del Cola Cao, o de una nevera de hace treinta años, o de un perfume con esencias de “aromas del Caribe”, que todavía deja huella. Porque algunas de esas marcas, todavía existen. Actuando como un almacén de los recuerdos, que se activa por condicionamiento, dibujando un esbozo que invoca a una regresión de aquello que parecía estar olvidado. Pero que durante años, ha estado guardado en nuestro cerebro, como un duendecillo con melodía de campañillas que se acciona con un melancólico recuerdo de: “Un verano azul”. Pongamos por caso.
Ahora, al contribuyente, parece que le tocará asumir casi todo su presupuesto de los impuestos para llenar el vacio que deja el seguro ingreso del reclamo donde la publicidad ya no llegará, y donde el ingenio suple al recaudador impuesto. La batalla por la audiencia abre otra vía para la carrera del “Prime Time”, de inteligencia estudiada y financiada por el mismo televidente. A la sombra del favor de la libertad ha de llorar el termómetro que mide la velocidad con la que vivimos, donde todos quisieran ser los últimos en adaptarse a las nuevas tecnologías, que empujan y apremian con descodificadores instalados a última hora, omnipotentes como monolitos encima de algunos antiguos aparatos, de simbología para alimentar la “bestia”, que es para el fin que fue creado. Y adaptarse al televisor, donde los dos aparatos, quedarán amigos para siempre.
¿Echaremos de menos la publicidad como la espuma en el agua o como el humo en el fuego? Todo se verá. Porque presas somos del consumismo, del marketing agresivo y del compre hoy y pague mañana. A la muerte del reclamo y la propaganda que tantos años ha formado parte de nuestra cultura, le puede seguir la indiferencia, e incluso la melancolía, de una España pintoresca y acostumbrada a que le vendan desde una lavadora que centrifuga casi a velocidad luz, hasta un apartamento muy lejos de su hogar, convirtiéndose en habitante de fin de semana de colmenas de cemento.
La televisión siempre ha sido una mirada en un opaco ventanal donde asomarse. Y ahora, despojado ya, del entrecortador clásico anuncio que tanto disgustaba a algunos. Aprovechemos ahora la sabia de las otras cadenas que darán rienda suelta a su gula. Porque, con esta reforma, las privadas se beneficiarán de la publicidad suprimida en TVE, quedando todavía muchos anuncios por disfrutar y deleitar. Y, al final, en un futuro no muy lejano, puede que tengamos hasta un canal temático de Tele Tienda. De pago, se entiende. Claro.
Esperemos que los encargados de manejar los engranajes diseñados con la idea de tapar el embuste sepan lo que hacen, «Funcionará, porque el espectador quiere creer», Y que al final, todo esto no sea en vano ni maquillaje para tapar fusiones entre cadenas, y acabemos todos dependiendo de un corporativismo o institución de mando único. El futuro, siempre incierto es. “La mejor jugada del diablo fue convencer al mundo de que no existía”.
Sergio Farras
(escritor tremendista)