
Acabo de hablar por teléfono con Raul, un antiguo compañero de trabajo en Los Angeles, en una maravillosa empresa que me ha enseñado todo lo que se de televisión y que me dió la oportunidad de vivir un auténtico sueño americano.
Para todos los que estais ahí al otro lado del charco: muchas gracias por tres maravillosos años de mi vida. Os echo mucho de menos.
