Cuando se escribe una serie de televisión hay determinadas licencias artísticas que se dan por buenas pese a que, analizadas en profundidad, no pasarían el exámen de veracidad ni en niños de guardería. En esta divertida entrada de Ken Levine, conocido por su trabajo en series como Cheers, MASH, Los Simpson y muchas otras , nos cuenta algunas de estas cuestiones en las que posiblemente no hayamos caido porque el resto de la acción era lo suficientemente buena como para distraernos de ellas. Por...