Me escribe una lectora preocupada, o más bien diría ofendida y cansada del abuso que algunas televisiones de pago están haciendo de promomoscas y grafismos intrusivos durante la emisión de series, práctica muy común desde hace ya un tiempo en todas las televisiones, pero que se vuelve especialmente sangrante en algunos casos, tanto por el tamaño y capacidad de intrusión de los elementos gráficos, como por el hecho de ser cadenas de pago a las que debemos presuponer un mayor respeto por el espectador...