Uno de los mejores anuncios que he visto en las pasadas semanas es el de Heineken, el que presenta a un grupo de amigos enloqueciendo con un armario de cervezas del tamaño de un vestidor. Aprovechando el tirón que ha tenido este spot, otra marca de cervezas recurre a la misma historia y nos muestra la acción desde otro punto de vista: el de un invitado más que no llegó a ver el super armario de la cerveza, pero que aprovecha la locura que provoca entre sus compañeros de fiesta. Recurrir...