Cuando surgió la noticia de que TVE iba a elegir al representante de Eurovisión por votación popular, parecía buena idea. Cuando unos días después nos enteramos de que Malena Gracia participaba en el concurso para elegir al representante, un sudor frío recorrió mi espalda, pensando la cantidad de graciosillos que podrían votar a la rubia recauchutada solo por hacer la gracia y las posibilidades que teníamos de acabar siendo representados en el festival por ella, poniendo así en cuestión...