Toda mi infancia sufriendo porque el abuelito no quería a Heidi o porque la señorita Rottenmeier era una auténtica bruja y nunca me plantee que lo peor que podía pasarle a la heroina de mis primeros años era caerse desde lo más alto de su inmenso columpio que, según leo en Microsiervos, tenía más de 20 metros de longitud.
Cómo puede decirse que ha sido un fracaso: un 78,1% de audiencia en el momento de la actuación de España, una media del 30%, más de 13 millones de espectadores. Parece que muchos aun no se habían enterado de que esto es lo que buscaba TVE y no ganar un festival que seguramente no tengan ningún interés en ganar con todos los gastos que eso conlleva. Después de todo, la campaña siempre se llamó Salvemos Eurovisión, y no se refería al Festival en si mismo, sino a su retransmisión.