Ay, madre, que ya queda menos. Esta serie es una de esas que el día que se acabe nos va a dar algo. No sé yo si no será una de esas cuyos últimos episodios querremos guardar como oro en paño para que la magia que nos acompañó durante tantos años no termine nunca. Si no sabes de lo que estoy hablando pásate por Day Zero, que lo explica muy bien en esta entrada. Lo malo es que al día siguiente de su 'season finale' la red no hablará de otra cosa con lo cual, o te vas de vacaciones...
Lo ha sacado a la luz de nuevo TvSquad y viéndolo, parece mentira que la famosa marca de hamburguesas ha llegado tan lejos con un anuncio tan terrible. Claro que eran otros tiempos pero, aun así, ni las hamburguesas parecen apetitosas, ni el amigo Ronald sugiere que allí donde las lleva sea la cosa muy higiénica. En fin, quede la pieza para la posteridad.
Todos estábamos bastante preocupados con el funcionamiento de Qué vida más triste en su salto a la televisión, hasta Bruce Willis tuvo que venir a dar consejos a su protagonista. Las experiencias previas en este sentido no habían sido muy buenas y las noticias que hablaban de una regrabación de los episodios para adaptarlos a televisión hacían pensar en una pérdida de la frescura inicial del producto que podía romper con la magia de Basauri. Sin embargo, los datos de audiencia han dado...
Todo el mundo a meterse con FOX en EE.UU. porque son unos conservadores, unos retrógrados, unos anticuados... eso si, cuando hacen una promo de House donde aparecen dos mujeres besándose, algunos también montan el pollo, se rasgan las vestiduras y escriben una carta abierta a Hugh Laurie en la que hablan de pornografía y claman al cielo, porque así no es como debería promocionarse una serie como esa ¿pero en qué quedamos?