Cuando el año pasado anunciaron el remake de 90210 me dí cuenta de que fue en esa época cuando yo empecé a ser fan de series (Heidi o Pipi Calzalargas no cuentan). Por eso me lancé de cabeza a ver esta nueva versión de los pijos de Beverly Hills y aquí sigo, pese a lo errático de la emisión de sus episodios. La serie es mala, mala, pero tengo una cierta predisposición para colgarme con series de adolescentes. A la vista del resultado de este remake, Melrose Place también asomó...