
Algo está cambiando cuando gente de ciencia se atreve a decir públicamente y en voz alta que la televisión nos hace inteligentes.
Tradicionalmente se da por sentado que la caja tonta no es más que eso, una caja para aborregar a la gente, donde nada tiene valor y solo se ve reflejado lo peor de nosotros mismos.
Decir públicamente que a uno le gusta la televisión es arriegarse a que te miren mal, te critiquen y además en voz baja y a tus espaldas ¿puede haber algo peor?
Pero estamos avanzando, desde Steven Berlin Johnson, conocido columnista de la revista Discover, especializado en cultura popular y autor del libro «Everything bad is good» hasta Juan Freire, un hombre de ciencia acostumbrado a hablar del mar y de los peces, literalmente… se están rompiendo lanzas en favor de la cultura televisiva y cómo los individuos somos o no inteligentes, al margen de lo que la televisión nos ofrezca.
A todas aquellas personas que encuentran algo de dignidad en este mundo tan incomprendido ¡gracias!

La foto del nudo me ha llegado al corazón …
Me veo con corbata y diciendo que la tele es buena y no me reconozco. Será la (poca) edad