Ojalá me equivoque, pero algo me dice que Risto Mejide puede convertirse en el nuevo ejemplo de cómo alguien muy exitoso como colaborador de un programa puede ser un fracaso cuando se convierte en protagonista o conductor principal de otro programa distinto. Pese a que en la primera temporada de Risto en OT, su papel de animal ataca triunfitos no me convencía, más adelante ya he comentado que creo que es el único miembro del jurado que enfrenta(ba) a los concursantes con la realidad que viven...
Este Risto de la nueva edición de Operación Triiunfo está mucho menos destroyer que en ediciones anteriores. Lo hemos visto en las valoraciones que hace a concursantes que le gustan, pero también cuando da caña, restando agresividad a su discurso e intentando equilibrar lo malo con alguna píldora de bondad. Además sonríe de vez en cuando, demostrando que detrás de esas gafas demodé hay un ser humano. Sea como sea, la estrella de Operación Triunfo sigue diciendo todo lo que piensa y en muchas...